5 hábitos para tener una autoestima de hierro es un artículo que puede ayudar a todo el mundo, aunque sintamos que tenemos una buena autoestima.

 La autoestima es un tema del que se habla mucho. Quizá, aunque más o menos todos nos hacemos una idea de lo que es, seguimos sintiendo muchas veces que nos falta seguridad y confianza en nosotros mismos para hacer esto o aquello y conseguir lo que nos proponemos.

La autoestima es el concepto que tenemos de nosotros mismos, pero a parte de lo que pensamos sobre nosotros, también incluimos en autoestima el trato y la relación que desarrollas contigo.

Este concepto, puede cambiar según qué áreas de nuestra vida, por ejemplo, podemos sentir que somos excepcionales jugando al Tetris y que somos muy malos cocinando.

¿Esto realmente tiene que ver con la autoestima?

5 hábitos para tener una autoestima de hierro es el ser consciente de nuestras fortalezas y nuestros puntos débiles. Es fundamental para conseguir cualquier objetivo, intentando potenciar esas habilidades y compensar en las zonas donde estamos más flojos.

La autoestima, en realidad, está más relacionada con la forma que tienes de dirigirte a ti, por ejemplo, cuando algo sale mal o no sale como esperabas.

Es fácil quererse y estar bien con uno mismo cuando las cosas nos van bien, pero… ¿Qué te dices a ti mismo cuando te equivocas? o ¿Cuando no sale como esperabas?

Desafortunadamente, cuando hago esta pregunta, me encuentro con que muchas personas son bastante crueles consigo mismas. Se dicen cosas que jamás le dirían a un amigo como por ejemplo “eres inútil”, “no vales para esto” o “eres patético, nunca vas a conseguirlo porque no eres suficiente”. Suena bastante mal…

Me gusta poner un ejemplo donde creo que se ve bastante claro; cuando ves a un niño pequeño que está aprendiendo a andar y se cae, ¿Se te ocurre decirle que es inútil? ¿Qué nunca va a conseguir andar porque cada vez que lo intenta se cae? ¡Claro que no! Porque eres capaz de ver el proceso de aprendizaje de ese niño. Eres capaz de valorar todo el esfuerzo y las ganas que está generando para conseguir andar, y ¡Sorpresa! Un día consigue andar y no se cae.

Nuestro cerebro está programado para fijarse más detenidamente en lo malo y prestar menos atención a lo bueno. Es algo que tenemos que saber para entender por qué prestamos más atención a las cosas que hacemos mal. Esto, antes podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Estábamos acostumbrados a vivir en un mundo donde los peligros que atentaban directamente contra nuestra vida eran diarios, actualmente esto no es así.

Otro motivo por el que muchas personas tiene una autoestima baja es por el entorno en el que vivimos. Donde señalamos con el dedo al que se equivoca, nos sentimos rechazados y nuestro cerebro aprende a evitar salir de la zona de confort, ya que si se equivoca va a ser rechazado y humillado y eso es muy doloroso para nosotros.

Al final, nos encontramos paralizados, en una situación que no nos termina de gustar, con muchísimo miedo a hacer algún cambio. Cada vez observo más que ese miedo al cambio está más relacionado con lo que nos decimos a nosotros mismo cuando nos equivocamos que con las consecuencias en sí del error.

Los 5 hábitos que nos pueden ayudar a generar una autoestima de hierro son:

  1. Deja de ponerte en valor en base al rechazo o la aprobación de otras personas. Tú vales lo mismo independientemente del concepto de otra persona. Su percepción sobre ti está condicionada por el filtro que aplica para ver la realidad. No es subjetivo, por lo tanto, no puedes dar como verdad ninguna percepción que tengan los demás de ti. Ya sea buena o mala, esa percepción está muy relacionada con la persona que la tiene, de ahí que surja lo de que el otro es un reflejo de ti. Tú eres el único que puede decidir el valor que tienes.
  2. Vigila tu dialogo interno: deja de juzgarte y de criticarte, para esto, te invito a que te hagas la siguiente pregunta ¿Esto que estoy haciendo es beneficioso para mí? En seguida te darás cuenta de cuándo estas siendo tu amigo y cuándo un enemigo. Si te observes criticándote o siendo cruel contigo, no te juzgues, simplemente,  reformula eso que te has dicho y cámbialo por algo más constructivo.
  3. Sé compasivo, contigo y con los demás. Piensa en que le dirías a un amigo si estuviese en tu situación. Verás como con él no eres tan duro como lo eres contigo mismo.

Aprender a tratarnos con amabilidad y cariño, es fundamental para recuperar la confianza en nosotros mismos.

 

4. Agradece todo lo que has hecho para llegar a donde estas hoy. Agradecer a tu cuerpo todo el trabajo que hace para que tú puedas disfrutar de la vida. Agradece a tu cabeza todos los pensamientos que tiene para intentar protegerte de posibles peligros, aunque no siempre sean los más acertados, la intención solo es la de protegerte. 

5. Desidentificate de tus pensamientos y emociones. Tú no eres ni lo uno ni lo otro, eres mucho más que eso. Las emociones y las ideas son pasajeras, viene y van. Obsérvalas para darte cuenta de que tú no eres ni lo que piensas ni lo que sientes, eres independientemente de eso. Obsérvalo y acéptalo, sin poner resistencias, simplemente aceptando los pensamientos y las emociones como algo que viene y se va.

Cuanto más cultives estos hábitos, más fácil te será ir desarrollando una relación contigo más sana y bonita que te permitirá sacar lo mejor de ti.

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